Ojos de carbón

Se marchó. Pero no se fue solo, el aburrimiento se esfumó con él -aunque de eso se dio cuenta mucho después, a medida que iba transcurriendo el tiempo- Ella se quedó quieta, petrificada con sus grandes ojos de carbón. Tras una breve pausa de extraño estupor, dio media vuelta y siguió su camino. No volvió ni siquiera para recoger sus cosas. No quiso mirar atrás, ni oír sus vanas explicaciones. Sabía que cualquier palabra que él pudiese pronunciar sería tan dolorosa como diez mil cuchillos clavándose en su corazón; y una vez pronunciadas volverían a repetirse en sus recuerdos y en sus sueños quién sabe cuántas veces… No, no quiso hacerse eso a sí misma. La historia terminó y no quería añadir ningún capítulo más. Así que ella también se marchó. Y allí sólo quedó un gran vacío.

A lo largo de su vida le habían contado muchas mentiras. Como la de que todo el mundo, tarde o temprano, encuentra el amor de su vida: un amor puro, sincero, pasional e incondicional, un amor de película, para siempre… O como la de que el tiempo todo lo cura… pero no, no es así, el tiempo no cura, aunque sí te ayuda a ver las cosas con más perspectiva. Y así, se encontraba en un punto en el que no sabía si debía sentir tristeza o alegría por lo que le había ocurrido. Definitivamente se convenció de que no era amor. O al menos, el amor no era como le habían contado. Sólo estaba confusa. Despertar de pronto a la realidad y desengañarse una a una de todas las mentiras que se había estado creyendo desde Dios sabe cuándo, no era una tarea fácil. Le iba a llevar cierto tiempo descubrir cuánto de verdad había en su vida y cuánto de fantasía.

Por eso poco a poco empezó a ser ella misma por primera vez en mucho tiempo. Sentía que había perdido tanto tiempo que todo el del mundo le era insuficiente. Y así fue como se dio cuenta de que desde aquel momento crucial no había vuelto a saber lo que significaba aburrirse -qué ironía- gracias a él. Le dio por adoptar una actitud cínica ante la vida. A todo le daba ya una importancia relativa, y eso la hizo sentirse libre. Todo lo libre que se puede uno sentir en un mundo tan sucio y negro como el hollín a través del cual miran sus ojos.

A veces, muy a su pesar, aún se sorprende mirando hacia atrás de reojo.

Ese poso de amargura, ese poso, del que no conseguía desprenderse, le pesaba demasiado.

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Guerras Cántabras: La Hechicera. Prólogo (3ª parte)

El destacamento romano avanzaba presto. Tenían órdenes de no parar ni siquiera a descansar. Aunque sabían que era muy improbable una réplica de los bárbaros, dadas sus circunstancias tan diezmadas, no querían correr riesgos. Además con un poco de suerte ni siquiera se habrían enterado aún de la situación. El factor sorpresa corría a su favor. Truccia estaba atada con las muñecas por detrás, sujeta bien fuerte a los barrotes de un tosco carromato, custodiada por tres parejas de valientes centuriones por delante y por detrás. El avanzar rápido de las bestias hacía aún más penosa su situación. Su piel se quemaba por el roce contra el esparto de sus correajes y comenzaba a sangrar. Cada bache o piedra del camino dejaba escapar un gemido a través de su boca amordazada. Estaba sucia, despeinada, sus ropajes desprendían un hedor insoportable y sus ojos… Sus ojos parecían los de una fiera enjaulada. Un oficial romano cabalgaba a su lado, sin quitarla ojo. Se preguntaba cómo era posible que se le diera tanta importancia a ese ser tan inmundo e incivilizado. No podía comprenderlo. Súbitamente ella se fijó en él, e instintivamente el oficial apartó la mirada. Una extraña sensación se apoderó de su alma; sentía como si le estuviese hablando o maldiciendo en esa extraña lengua. Esos ojos… No debía mirarlos directamente. Estas tribus paganas del norte de Hispania eran conocidas por sus dominios de la magia, sus oscuros rituales, conocían la Naturaleza a fondo y la utilizaban a su antojo. Incluso César había hecho llamar en alguna ocasión a uno de sus druidas, más sus intentos por adquirir sus conocimientos resultaron en vano. César estaba perdiendo la paciencia. Sin darse apenas cuenta, el General le había alcanzado al trote, quedándose también mirando a la mujer detenidamente por unos instantes. Luego se volvió y le miró a él. Como si leyera sus pensamientos le espetó:

— «Aflojadle las cuerdas, pero tened cuidado, es peligrosa! Augusto está muy interesado en que no se la haga ningún daño. Sus motivos no son de nuestra incumbencia, soldado. Cuando lleguemos al campamento, ordena que sea lavada y perfumada. Dadle ropas decentes y por Júpiter, procurad que su aspecto sea el de una mujer civilizada! Manda para ello a cuantas doncellas necesites. Debe presentarse ante el César con el mejor aspecto posible. Te dejo a su cargo. Es una orden!»

Y arriando a su caballo se adelantó al galope hasta perderse de vista.

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Guerras cántabras: La Hechicera. Prólogo (2ª parte)

Sin embargo, cabalgando en la noche a toda velocidad no era consciente de lo que se avecinaba. Augusto había mandado espías por toda la región. Durante meses se infiltraron en cada valle, en cada aldea, en cada posada… observando, recabando información. Las diferentes tribus habían pasado siglos haciéndose la guerra unas a otras. Augusto sabía que no sería dificil encontrar algún traidor oportunista dispuesto a dar algo de información a cambio de unos cuantos sestercios y unas pintas de cerveza. La mayor parte de ellos no aspiraban a mucho más, y el resto tan sólo se limitaba a seguir ciegamente a sus caudillos. Los lazos de la Alianza que Cocorottas había establecido entre las tribus de su territorio eran frágiles y fugaces. Algunos comenzaban ya a apreciar las virtudes de algunas costumbres romanas, sus comodidades… empezaban a preguntarse si tanto sufrimiento merecía en realidad la pena. Algunos, estaban cansados. Pues todos sabían, incluso él, que sólo era una cuestión de tiempo. Unos cuantos guerreros no se interpondrían por mucho tiempo ante el avance de la grandiosa Roma. Un imperio que se extendía prácticamente por todo el mundo conocido. Así pues, conocedor de esto, y gran estratega, Augusto se propuso descubrir el punto débil de su enemigo. Y al fin, lo tenía.

Tras unos meses de pesquisas descubrió que su punto débil era ella; al igual que el punto débil de ella, era él. Sus espías le habían contado historias asombrosas sobre el amor que se profesaban. Incrédulo al principio de que unos bárbaros como aquellos fueran capaces de experimentar tan profundos sentimientos, casi más que el territorio a conquistar su motivación era descubrir qué había detrás de todo aquello. Quería saber. Comprender. Comprender para vencer.

Así pues, había trazado un plan: se había propuesto secuestrar a la amada de su más acérrimo enemigo, que le estaba retrasando ya demasiado su avance. El imperio no podía permitirse perder tanto tiempo con aquellos bárbaros salvajes. Era su deber acabar con aquella situación, con la ayuda de los dioses. Sin embargo no quería acabar con su mujer y su vástago en una incursión violenta. No derramaría más sangre de la estrictamente necesaria. Quería tratar el asunto con discreción… Además, había oído historias sobre esa mujer. Historias increíbles. Quería comprobar qué había de verdad en ellas.

Sólo había que esperar…

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Guerras Cántabras: La hechicera. Prólogo (1ª parte)

Vigésimo segundo año A.C.: En un recóndito lugar oculto en las montañas, un espantoso alarido despierta a la aldea de su plácido sueño… ¡¡¡TRUCCIA!!! ¡¡¡TRUCCIA!!! ¡¡¡TRUCCIA HA DESAPARECIDO!!!

Súbitamente se armó un revuelo. Su choza no mostraba signos de violencia. Faltaba su caballo. Las viejas que solían asistirla estaban al borde de un ataque de ansiedad y miedo. Rápidamente la noticia se extendió por toda la comarca. El caos reinó por unos instantes hasta que el pequeño destacamento dejado por Cocorottas para defender su humilde poblado, poco a poco, logró apacigüarlo.

La reina había huido.

Bajo el manto de la noche, Truccia, harta ya de tanta espera, decidió salir a su encuentro. La campaña contra las tropas de Augusto se estaba extendiendo ya demasiado. No soportaba la idea de pasar un sólo día más bajo las techumbres de su choza, atisbando a lo lejos la posible llegada de algún mensajero con oscuras noticias sobre su esposo. Tenía esos presentimientos, otra vez. La atormentaban, noche tras noche no podía conciliar el sueño y cuando al fin lo lograba, eran sueños terribles, abominables. Y en las mañanas, le hastiaba ver pasar  los carros al mercado llenos de hortalizas, o escuchar el obstinado ruido del martillo en la fragua; harta de ver pasar por doquier las flacas gallinas y el diezmado ganado; harta de amamantar a su primogénito; harta, de no hacer nada. Harta, de esperar.

Echaba de menos a su esposo, su voz bronca, sus modales rudos, el olor agrio de cerveza en sus barbas, la forma salvaje en que la poseía cada noche…. Sin él lentamente se iba marchitando. Pero sobre todas las cosas, echaba de menos el fragor del combate. Dada su reciente maternidad, había sido relegada a quedarse al cuidado de una aldea llena de campesinas, niños, enfermos y ancianos que gobernar en su ausencia. Pero ella era una guerrera. Su sitio estaba en el campo de batalla, con los demás guerreros. Descendía de un extenso linaje al que pertenecían los más valerosos guerreros del Clan durante incontables generaciones. Una tras otra, sus antepasados y antepasadas defendieron la tribu de toda clase de amenazas con sus armas. Necesitaba sentir el hedor a sangre, sudor y tierra… o moriría.

Necesitaba a su esposo.

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Desmemoriada

 

Ya no me acuerdo

si te dejé ir porque ya no te amaba

o te dejé ir porque ya no me amabas

Me pregunto si hay diferencia…

Tampoco hubo elección

¡Ah no… espera un momento!

¿No fuiste tú quien me dejó?

M.S. 10*05*2013

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Cae el lunes

 

Cae el lunes

Como siempre, por sorpresa

A aguarnos la fiesta

Eterno visitante inoportuno 

al que nadie recuerda nunca haber invitado

Cae el lunes, a plomo

Como un mazazo seco en la nuca

La voz de tu conciencia recordándote

quién eres y dónde estás

Y una vez más no logras recordar

por qué haces lo que haces

y estás donde estás

Cae el lunes

Pesado y espeso, como lluvia de verano

Agobiante, irrespirable

Como un perro viejo, hediondo y mareado

Cae el lunes, y no despiertas a él

No es

Es sólo un día antes, o un día después

Tu cabeza del revés

Cae el lunes

Cae el lunes y después

vuelve a caer

otra vez…

M.S. 21*06*2013

 

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Que nadie me diga que no fue verdad

Recuerdo la noche que soñé contigo como si fuera ayer… En realidad, porque fue ayer, anoche, apenas hace un rato. Pero es un sueño de esos que sabes que nunca podrás olvidar, así que muchas veces me sorprenderé contándomelo así, con esta frase : «Recuerdo la noche que soñé contigo como si fuera ayer…».
No tengo ninguna prueba real de tu existencia, quizás porque tal vez sólo seas un producto de mi ilusión. Pero anoche cobraste vida. Y estábamos tan cerca que incluso estábamos juntos. Pasamos la tarde entera, haciendo cosas triviales, sin importancia, compartiendo nuestro tiempo y nuestro espacio. Estaba próximo tu cumpleaños. Te hizo ilusión que me acordara de eso, tú siempre tan reservado…
Al despertar, una sensación de felicidad me embriagaba, y aún se resiste a abandonarme. Puedo sentir, de verdad,  que nos acabamos de ver, que acabamos de estar. De estar juntos.
¡Y que nadie se atreva a decirme que no fue verdad!
M.S. 26*04*2013

Sinsentido: Diálogos con el espejo

—Amar a quien no te ama no tiene sentido

Amar a quien no te ama no tiene sentido

Amar a quien no te ama es

un insulto a la inteligencia

Es negarte la felicidad

Es estar ciego

Es no vivir

Es ecológicamente incorrecto

Socialmente inaceptable

Psicológicamente masoquista

Intelectualmente reprobable

Sentimentalmente vano

Patético y grotesco

Es ir contra natura

Es una insensatez, una locura

Amar a quien no te ama no tiene sentido

No… no tiene sentido

 

— Ya, pero

¿Cómo se cura esto?

M.S. 14*05*2013

 

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Del amor fatal: El hijo de Ares

¿Que a qué tengo miedo?

Pues a ti

¡No, espera! A ti no, a mí

A lo que pueda convertirme bajo tu influjo

A caer en el hechizo de tus ojos de brujo

A perder el control y enredarme en ti

y no poder salir

Al dolor infame de tu hipnótica presencia

o el anhelo exacerbado de tu espantosa

ausencia

Me llenaría de gozo poder manejarte a mi antojo

como haces tú conmigo

Desearía ser fuerte para resistir tus envites

Tus idas y venidas

Tus pataletas

Tus controversias y tus voluntades indisciplinadas y erráticas

Eres la esencia de la impaciencia

Me gustaría domar tu carácter desbocado

Sí, me henchiría de orgullo si consiguiera

ser la única persona sobre la faz de la Tierra que poseyera

las claves de tu mente y de tu cuerpo perfecto

Hijo de Ares

Ya siento el delicioso cosquilleo del que tiene el poder en sus manos

Nuestro amor, un campo de batalla

Nuestra relación, fatal

Dominar o ser dominado

No… definitivamente no me conviene estar a tu lado

Aunque en secreto me deleite imaginándome en tus brazos

Por siempre serás la encarnación del deseo

El reflejo oscuro de mi propia imagen

Tú tienes la llave de mi yo tenebroso

Ese que tú descubriste en mí

y que yace aletargado con un ojo abierto

y otro cerrado

como animal que espera ser despertado

¡Ese!

Ese es a quien yo más temo

M.S. 30*05*2013

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Llegaste tarde

vias

Llegaste tarde

de nuevo

Te encontraste sólo en la estación, viendo mi tren alejarse

…por los pelos

¡Nunca le pillas a tiempo!

Una parada hice en mi trayecto de largo recorrido

Una parada

Pude haberte esperado

Pero llegaste tarde

de nuevo

Y mi tren ya ha partido

Y esta vez no habrá paradas

No habrá más estaciones

No compré ticket de vuelta

¡Despierta!

Ahora sólo nos queda

el olvido

M.S. 29*04*2013

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En la espera

reloj arenaPorque morimos

existe el tiempo

En la espera, vivimos

La arena va cayendo imparable

Es el yugo en el cuello, que arrastramos pesado

Contador de nuestros días

restantes

Pesa más cuanto menos queda

Mira siempre hacia atrás

mientras se precipita hacia delante

Te busco, te espero, mi amado imaginario

Pasando hoja tras hoja del mediado calendario

Papeles que se lleva el viento

Mi amor, no te demores que

siento que la esperanza ya me abandona

Enmudece el tic tac incesante de este reloj que me obsesiona

Por ti espero, querido

O por Ella

Por quien llegue antes

M.S. 14*05*2013

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Lugares prohibidos

Hay que ver qué pequeño es el mundo…
¡y qué vacío!
Cada lugar que me enseñaste, que nos vio juntos,
ahora me está prohibido
Me mostraste tus rincones más preciados
Me hiciste creer que eran especiales
porque estaba contigo
o porque estabas conmigo
Hiciste que llegase a amarlos casi tanto como a ti te he amado
Otros los descubrimos juntos
Y yo, idiota de mí,
también te mostré los míos
¡Maldita sea la hora!
Ahora que te has ido quedaron profanados
Me has robado, te los llevaste contigo
Ahora que te has ido,
todos y cada uno,
me están dolorosamente prohibidos
Te has convertido en todos esos lugares
Eres tú y tú, y tú,
que eres y estás por todas partes
Que guardas lo nuestro en secreto y callas
como si nunca hubiera existido
He intentado escapar lejos
Pero nunca es suficiente la distancia y al final
los recuerdos siempre, siempre me alcanzan
¡ y cuánto duelen!
Hay que ver…
Qué pequeño se me ha quedado el mundo
Y qué vacío

M.S. 13*05*2013

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Cuarto y mitad

¡Eh, poeta!

Ponme cuarto y mitad de tus versos deshechados

Que le quiero hacer un abrigo

a mi soledad

-que está tan fría-

Alguien me dijo una vez:

» Lo que unos no quieren, otros lo amamos»

Así pues, yo amo

esos renglones que aún sostienen

tus sentimientos aparcados

en los márgenes muertos de unas hojas

víctimas de la métrica o  la estética

o de los temblores de tu osada pluma

en ocasiones, harto pudorosa

¿Cuántos tienes?

¿Y por qué los dejaste huérfanos? Malvado…

Anda, ponme cuarto y mitad

que le quiero hacer un abrigo

a mi soledad

-está desnuda y tan fría y este invierno que no acaba…

Déjame vestirla al calor de tu prosa

Deja que se emborrache con tus pasiones rotas

Déjala, poeta, que enmendarlas trate

que las rescate, que las destroce

que se entretenga…

enredando con las líneas más puras que jamás imaginaste

las más espontáneas, relegadas

irremisiblemente condenadas a la

no lectura

¡Cuánto talento quedó mudo!

¡Cuánto sentimiento del que nadie supo!

¿Pesará algún día alguien mis despojos

estético asimétricos

pseudopoéticos?

Que hacerse, al menos, pueda una prosaica bufanda

un pañuelo, unas tiritas para el alma

en este frío, frío invierno que

no acaba

MS. 08*05*2013

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De paso

de paso

Estoy de paso

Este mundo en que ahora me hallo

No es real

No es real

Burla, mal sueño

Paréntesis existencial

No hay lugar para la felicidad

Nadie la ha visto aquí jamás

Es sólo un fantasma que crees ver por un segundo

y luego se va (¿…Adónde irá?)

Hoy estuve en el parque

Escogí un rincón resguardado del aire y, como el caracol,

saqué mis cuernos al sol

Todo el mundo estuvo allí

Y, sin querer, sorprendí pequeños gestos de amor

en los demás

Y sin querer también, sonreí

Desearía imaginar que son de verdad

Advertirles a todos que en realidad son

tan frágiles…

Que yo, como ellos,  una vez también los usé y confié, pero…

Pero ¡qué importa!

Si sólo estoy aquí de paso

Y por más que lo intento no logro recordar

en qué instante fue que mi vida

se vino a parar

Si por un momento pudiera ver qué se siente al…

Bueno, es igual

Este mundo no es real

¡No es real!

Quisiera quedarme dormida

y ya no despertar

M.S. 05*05*2013

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http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=j-qG6o5N7oQ

De ti, contigo.

Eres inmenso en la noche

¿lo sabías?

Eres eterno y tu voz

lo es Todo

Yo te respiro y te siento y te amo profundo

Me dejo escurrir veloz

en tu mundo

Me impregno de ti, de ti, contigo

Se estremecen mis entrañas cada vez que te miro

ahí quieto, pensativo, con tu vista fija

en algún lugar perdido más allá de mis ojos

¡Cómo llamar «vida» a la vida sin ti!

Después de ti, todo es Infierno

Después de ti, despojos

Después de ti, no hay nada

Yo quiero de ti, de ti, contigo…

O eso o nada

M.S. 30*04*2013

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Del amor y la distancia

 

Sea así, al fin
que haya de amarte en secreto a través de todas las distancias
Las que se miden y las más desmedidas,
que son las que no se pueden medir
No, esta vez no
Las matemáticas no funcionan aquí
Te observaré y te amaré por siempre desde lejos…
Sea así

 

M.S. 14*04*2013

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En rojo y negro: Oda extraña a una extraña ciudad

Rojo y negro es
Todo lo que el viajero ve
Singular ciudad
No es que te niegue cierta belleza
Pero un aura inhóspita hace sucumbir a aquel incauto que en tí posa el pie
Rojo y negro es
Todo lo que el viajero ve
Rojo, como el Dom o el Römer o tu inmensa luna llena
Negro, como los cuervos que te observan de reojo al cruzar
alguno de tus numeroros puentes sobre el Main
Y gris, gris es…todo lo demás
Todo, salvo los obstinados gusanos de mil colores
que lamen sin cesar las marañas de raíles que arañan y laceran tu asfaltada piel
Retorciéndose en cada esquina, surcando tus calles hasta donde se pierde la vista
Frío… es todo lo que has de sentir
Frío implacable que se mete en tus entrañas
y se incrusta en los rostros taciturnos de los seres que pasan
acartonando sus aparentes modales
¡Qué rostros tan duros y lejanos parecen!
Y aún así te sorprenden y se suavizan cuando es menester
o incluso se derriten al calor del brebaje espumoso
…ese que nos das de beber
Invitas a volcarte en él y en el humo que lo impregna todo por doquier
La alegría parece haberse desvanecido con él
Cristales se alzan tocando el cielo
Fachadas nuevas se erigen simulando ser antiguas, como hubieran de ser
Pero son sólo disfraces, maquillajes que ocultan las oscuras manchas del pasado
un pasado que no quieres ni ver
Centro financiero, rascacielos, negocios…
Centro neurálgico, y aún silencioso
Silencioso
Todo es frío, o silencio, o negro, o rojo
y aún así
¡Qué tienes que tanto me ha impactado!
Mil lugares más hermosos he visitado en este mi último viaje y sin embargo
es a ti a quien escribo, a mi extraño modo
Quizás sea porque a pesar de todo
se esconden verdaderos oasis entre tu jungla de asfalto
en tus viejas calles adoquinadas
Quizás, porque sucumbí a tus manjares
O quizás sea que me vea reflejada en ti
Devastada como fuiste por la más cruenta de todas las guerras
Resurges con fuerza de tus cenizas
Quizás sea admiración…
Sí, en el fondo, quizás sea
porque eres como yo

M.S. 05*04*2013

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Arquitectos de sueños

 

 

Islas somos
bañadas por océanos furibundos
Izamos sobre ruinas anteriores
los puentes vibrantes que nos unen
Cruzamos cautelosos
travesías infames que a veces llevan
a ninguna parte
Arquitectos de sueños
somos
Proyectos de puentes colgantes
Proyectos de ruinas
sobre ruinas, sobre ruinas…
Lazos invisibles de acero
Mi amado, y aún así
me empeño
en llegar junto a ti al otro extremo
Mi proyecto final ha comenzado
yo construiré hacia ti
el puente más fuerte jamás trenzado
descansaré por siempre a tu lado
o descansaré
por siempre

M.S. 22*03*2013

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Del desamor y el tiempo…

No es cierto. Nada cura
El tiempo
Me atrapa o se me escapa
Se asoma a mi cabello y a mis ojos
Se lleva la tersura de mis carnes
¡de mis carnes!
que una vez, dices, tanto amaste
¡Mentira! Nada cura
Sólo tortura
Y ahonda más profunda en mi alma
la daga que una vez, traicionero
me clavaste
Tiempo fue
todo lo que tú me dejaste
Y pasa y pasa y va pasando
y nada cura, sólo tortura
Traicionero
como tú
El tiempo

M.S. 15*03*2012

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No quiero ver el sol

Hoy no quiero ver el sol
No estoy triste ni contenta, ni estoy
No vengas a buscarme
No busco tu compasión
Hoy me quiero recluir
Tan sólo quiero estar sola
que ya he visto bastante
…por hoy

He visto hombres abrasados por el odio
He visto bocas que escupen veneno
He visto el rencor y la intolerancia
He visto la sed de revancha
He visto a quien trata de disimular
y no puede
He visto hombres con ojos que se niegan a mirar
He visto crecer el deseo imperioso de causar el daño por el daño
He visto gente enferma de amor
chocarse contra un muro de incomprensión
He visto dolor, dolor, dolor…

Injusticias, abusos
Falacias, sesgos
Hipocresía, caos
Descontrol, muertos

Hoy no quiero ver el sol
No estoy triste, ni contenta, ni estoy
No vengas a buscarme
Que sólo quiero estar sola
Que ya he visto bastante… por hoy

M.S. 28*02*2013

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La brújula dorada

Muchos amantes tuve
pues muchos y variados son
los tortuosos caminos
que llevan a mi corazón
El último inquilino ¡ay!
se marchó…
Muchos amantes tuve
mas ninguno me amó
…o me amó demasiado

Alguno, tramposamente, encontró un atajo
Otros vagaron por el limbo de la nada
buscando la senda encantada
enmarañada
Otros, cobardes, ni se atrevieron
a dar siquiera un sólo paso

Y tú, viajero peregrino que persigues tu destino
con tu brújula dorada
tu templanza y tu espada
¿estarás dispuesto, dime, a recorrer el camino?
Cuidado! Te aviso que está sembrado
de rampas y trampas
y pruebas de amor
Mas sabes lo que te espera al final del mismo
Un hogar
Un castillo
Un refugio
Un sueño
Un corazón
sin dueño

El viento te despejará el camino
si eres digno inquilino
y tienes determinación
Pues mi corazón ya no tiene dueño
Ya no
Que muchos amantes tuve
mas ninguno me amó
…o me amó demasiado
…o se marchó

Muchos, muchos son los caminos
que llevan a mi corazón

Los tuyos ¿cuáles son?

M.S. 01*03*2013

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Del amor incondicional

De crestas imposibles y valles profundos
es la cordillera infinita de tu amor
donde alguna vez, por un instante, sí, me perdí

Me perdí, lo confieso, y también
que lo haría una y mil veces
que vagaría con gusto por tus
oscuros senderos de lodo y roca
por los bosques de rotos troncos
y quimas punzantes
de tu vegetación espinosa

Desbocados torrentes de aguas heladas
serán sorteados, viajaré
como alma errante a través de tus luces
y tus sombras

Exploradora de huecos y secretos
me encontraré de nuevo al disiparse
la fría niebla que todo lo ocupa
y hiela mis huesos
de vuelta al sendero certero
hacia el claro de luna
donde una vez, despreocupada
una musa caprichosa hiló nuestra fortuna
cruzando nuestros sentidos
trenzando nuestros destinos

Volverá el sol, fulgurante
a asomar de nuevo entre tus cimas
mientras lo observo triunfante
Grabando a fuego, mi amor, la silueta
escarpada de tu alma
en mi retina

M.S. 19*02*2013

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De oportunidades perdidas

 

Almas errantes

atormentadas

retorciéndose bajo el peso de la losa

del instante perdido

Obsesión

Imposible evitar perseguir

aquello que no se puede tener

Resignación…

La experiencia adquirida nos enseña a caer de pie

Nos cruzamos por el camino

Nos venimos observando de lejos, de reojo…

Y en el momento violento

del encuentro

la eterna duda: ¿pasar o parar?

Desesperación

Es sólo un instante, que luego se va

Es la decisión, que no vuelve ya

Has elegido, ya no mires atrás

No mires atrás

Lo hecho, hecho está

M.S. 06*01*13

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Apartados

Dónde estás

que no me llega tu voz

Te amo o te deseo o te odio

por igual

De cada instante depende

desearte la muerte

o anhelar fundirme en tus brazos

para siempre

¡Tanto nos une y nos separa!

Ni contigo ni sin ti soy feliz

No puedo siquiera discernir

si ha sido bendición o maldición el conocerte

Quedamos maltrechos y apartados

Exiliados

Como el agua y el aceite

Iguales, diferentes

Si pudiese hacerlo medianamente soportable

o al menos conseguir olvidarte…

Dónde estás

que no me llega tu voz

Paseando por el lado oscuro va mi perdición

Dónde estás

Ah… Te odio, mi amor…

M.S. 27*12*2012

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