Ho ho ho!

Ya es Navidad en el Corte Inglés! Sí, y en todas las grandes superficies también, incluso los pequeños comercios ya han adornado sus escaparates con decoración navideña, polvos de nieve, santa claus, árboles de navidad, en las tiendas de alimentación ya tenemos toda clase de turrones y dulces navideños, luces, luces y más luces navideñas…
Pero falta más de un mes para tan celebradas fechas! Puedo entender que en esta sociedad decadente marcada por el consumismo desmedido los comercios traten de hacer negocio a costa del «espíritu navideño», un mal que antes solía propagarse en el temprano invierno y ahora si nos descuidamos le vamos a acabar sufriendo en pleno agosto, pero en nosotros está el rebelarnos y decir: NO!! NO OS VOY A SEGUIR EL JUEGO, NO ME VAIS A ENGAÑAR; esta mañana ya ví unas chisporroteantes luces navideñas adornando la ventana de una vivienda y pensé para mí ¿adónde vamos a llegar!! Señoressssss AÚN NO ES NAVIDAD, no nos dejemos avasallar…
Que no se me entienda mal, no soy como el grinch ni nada parecido y tampoco una apasionada de la Navidad. Son fechas difíciles para mí, como para tanta gente, cargadas de mucha emotividad, sí, son fechas especiales, no se puede negar, aunque no te gusten… Pero creo que es importante darle a las cosas el valor que tienen, y en su momento, porque sinó todos los valores en los que creemos acabarán desvirtuándose y nos sumergiremos aún más en esta espiral de decadencia sin sentido.

De modo que de esta manera tan abrupta, irrumpo en esta nueva sección del blog que llamaré «Gruñidos», porque no todo van a ser maripositas y tralarís tralarás… e iré poniendo mis pequeños o grandes gruñiditos, según salgan, porque a veces hay que dejarse de tanta mariconada, a veces una se indigna de verdad!